lunes, 18 de marzo de 2013

ELABORACIÓN DEL PLAN DE MARKETING


En los dos capítulos anteriores del libro Plan de Marketing de Vicente Ambrosio, leímos la importancia de saber vendernos como producto innovador y cómo permanecer en el mercado laboral. Estrategias para marcar la diferencia bien sea dentro de una organización o de manera independiente para abrirnos a nuevos caminos. Indagar acerca de las necesidades de los clientes, generar propuestas innovadoras y actuar de manera estratégica, cómo vender un producto y hacer de este un elemento diferenciador, entender que no solo ser competente basta para permanecer en el mercado, sino buscar un alto desarrollo en habilidades relacionales, buscar posicionarse como una marca y lograr visibilidad dentro del mismo.

En el capítulo 4 encontramos los procesos de la elaboración del plan de marketing una vez establecida la definición. Ambrosio nos propone cuatro pasos y un paso plus para tener en cuenta. El primer paso es que debemos saber cuál es la definición del tema, esta es la parte más importante del proceso de planeación de marketing ya que todo el trabajo siguiente se deriva de la definición. El segundo paso son dos cosas, la primera de ellas es la recolección de información que le dará un soporte científico al trabajo ya que entonces nos basamos en datos y hechos más no en hipótesis y opiniones; y la segunda es la formación del equipo. En este paso es muy importante involucrar a las personas porque esto las hace más aptas para implementar actividades del trabajo y al mismo tiempo se sentirán naturalmente más comprometidas con este mismo. Un tercer paso es la elaboración del plan, es decir, plantear los objetivos y los plazos realistas que se vayan a tener, reconociendo al mismo tiempo las situaciones que serán inalcanzables, las presiones y contingencias. El último paso es, de acuerdo a la definición madre del texto, es decir, “Marketing” (Planeación y acción de detalles), es indispensable que las actividades descritas en la programación sean coherentes con las estrategias y las tácticas, la enumeración de las páginas y el debido contenido coherente. Y, un último ítem llamado “Un paso mayor”, Vicente nos propone como el título lo indica, un paso mayor que debe ser tomado en cuenta desde el principio y para siempre, que es la empatía con el cliente ya que si no se recurre a esta etapa se desarrolla un trabajo técnicamente bien preparado pero no le daría la capacidad real de marcar la diferencia en la sociedad, es decir, no se ve puesto en práctica a la luz de todo lo que este conlleva.
Para profundizar un poco más el paso mayor anteriormente mencionado y de acuerdo al capítulo 3, Ambrosio nos da una serie de pasos para tener claridad en cuanto al formato del documento. Un documento llamado “Plan de Marketing” debe contener todos los detalles necesarios para la acción que será implementada. Lo que se debe tener en cuenta para obtener un buen producto final es, primero la redacción, esta debe ser clara, natural, sin términos rebuscados y objetiva; entendible para todo aquel que incluso no participa en la elaboración del trabajo. Segundo, los cuadros y los gráficos deben tener una letra legible, debe ser una lectura atrayente, que facilite la visualización de los datos, uso adecuado de colores, destacando lo más relevante y que tenga una presentación grafica agradable. Tercero, manejar los espacios y márgenes. Cuarto, los títulos y los subtítulos deben utilizarse para facilitar la localización de asuntos específicos en el texto y orden del mismo. Quinto, manejar un contenido general que facilite la lectura, sexto, un resumen ejecutivo. Este debe ser un resumen acerca de lo que se aborda en el cuerpo del trabajo, no muy cargado en detalles. Séptimo, notas al pie de página, apéndices y anexos. Octavo, portada y noveno, carpetas y ficheros con divisiones y hojas sueltas que permiten la inclusión de notas, nuevos puntos, anotaciones y actualizaciones.  
En resumen, en el Plan de Marketing las personas tienen que estar involucradas, necesitan colocarse en el lugar del otro, en términos técnicos, del consumidor, del ser humano que busca un producto que le ayude a vivir un poco mejor, a ser más feliz. “Se debe pensar con él, por él, para él.” Lo mismo que en psicología, solo que, sin tratar a la persona como cliente sino como ser humano.




martes, 12 de marzo de 2013

Self Marketing Y Marketing Personal




El marketing consiste en el desarrollo de estrategias que sean atractivas para el cliente (la persona) por medio de un producto que se satisface en el mercado. Dentro de las estrategias encontramos la vista del producto, que sea atractiva para otro que lo ve, también el lugar donde se expone el producto ya que este debe ser altamente visitado o agradable para el que lo va a visitar y también, la difusión del producto, debe ser con mucha creatividad y originalidad.
Marcela Archuby (2007) habla acerca del marketing hacia las personas y básicamente el ser humano es un producto que satisface las necesidades, bien sea a otros cuantos o en gran magnitud como las empresas. Para esto debe analizar las necesidades del mercado, qué es lo que otros quieren, qué es lo que el otro necesita. En cuanto a lo que al ser humano corresponde, para ser productivo, este debe cumplir con los conocimientos necesarios (tecnología y habilidad) facilidad de cambios, liderazgo, rapidez, comunicación, proactividad, entre otros.
Finalmente como estrategia humana para ser altamente capaz de ser un buen producto empresarial debe ser competitivo, contar con experiencia, formación profesional, proponer ideas, resolución de problemas y ante todo demostrar la disponibilidad que se tiene, es decir, el lugar donde se tomará el trabajo y cuánto tiempo de trabajo se concederá para el lugar requerido.
En ultimas, lo que la autora quiere decir, es que debemos vendernos ante otros, “Respecto al precio, debemos saber a cuanto cotizar nuestros servicios” y además de eso debemos promocionarnos, ofrecernos, por ejemplo con un buen currículo, no tanto para hablar sobre los logros profesionales sino que bastará con escribir lo que la empresa necesita.
El marketing es supremamente importante en la construcción de ideales y significaciones sobre lo que el trabajo hace en la cotidianidad. Vale la pena preguntarnos sobre cómo esta estrategia de marketing puede impactar en el mundo globalizado actual, aunque ya ha impactado bastante.
El mundo del empleo se mueve bajo distintas ópticas, tradicionalmente el trabajo es buscar un empleo y estar muchos años en esa empresa hasta vivir plenamente. Esa plenitud ahora no esta asegurada. El marketing del sí mismo, promueve una responsabilidad sobre la formación y el empleo por el propio sujeto, siendo este el que se vende y se promueve a sí mismo en un trabajo, una independencia que transforma lo que hasta hoy se ha pensado sobre la relación persona- trabajo.
De esta manera el sujeto trabajador se proyecta en la búsqueda labora, tendrá que poner a prueba sus habilidades para crear estrategias de ventas, de orientarse y de toma de decisiones en cuanto a lo que desea y a lo que puede obtener.
El sujeto de trabajo en su búsqueda, debe saber moverse, aprender a moverse en un mundo cada vez más competitivo que solamente la astucia permitirá tener éxito en su carrera.

A manera personal, el grupo considera, que el marketing favorece la calidad en tiempos de independencia laboral, puesto que todos iremos en búsqueda de un trabajo sobresaliente que resalte y compita para tener más posibilidades. Así la necesidad de generar un plan de marketing del sí mismo está en la psicología pero también, en todas las carreras que propician un terreno laboral.
Con lo anterior y en nuestra posición promotora de un bienestar humano, en el mundo del marketing, nos atrevemos a decir, el ser humano es cliente, el comprador pero en este caso quien es el comprador es la empresa que nos necesita, que verifica que seamos “altamente calificados” pero en pro de lo que ellos necesitan y no lo que podemos hacer ni para lo que nos hemos preparado. La definición entonces de estar altamente calificados para nosotros y por hablarlo de una manera vulgar es “ser el perro educado que hace justamente lo que se le pide que haga, por supuesto deberá estar preparado profesionalmente para una tarea, pero en últimas será una carrera entre una lucha de necesidades, porque cada uno va con una necesidad personal, un objetivo más bien, pero esto para una empresa no es importante lo cual queda de lado, poniendo al humano en una condición desinteresada, pensando entonces en la necesidad del otro y no en su propia necesidad”.